Crisis o nuevo orden económico y social (II)

 Algunas conclusiones

Como decíamos, existe una o varias causas de fondo en el sistema económico que producen efectos variables en el tiempo y de cuya naturaleza poco sabemos. Conocemos los efectos medibles tales como “crecimiento”, “paro”, “inflación”, “liquidez”, “evolución de los índices bursátiles”, “precio del dinero”, “PIB”, etc.

Si desconocemos la causa no podemos aplicar una medicina correcta. Tampoco sabemos si se trata de una causa especial (en terminología de Deming) o de una causa natural del sistema. El tipo de solución es totalmente diferente en un caso y en el otro.

Para facilitar la lectura las llamaremos causas coyunturales (especiales) o causas estructurales (naturales del sistema).  Las primeras pueden gestionarse con acciones puntuales pero las segundas solo pueden optimizarse actuando directamente sobre el sistema económico.

Los elementos que interactúan son múltiples y todos están interconectados. La propia consciencia de “crisis” es un factor básico en este conjunto. Estamos ante un auténtico sistema complejo, formado por subsistemas y estos por actores (personas, empresas, gobiernos y grupos financieros).

Algunas interrelaciones son conocidas, así bajar el precio del dinero produce, por lo menos, un incremento del IPC aplazado en el tiempo. Los bancos centrales (como el BCE y la FED) utilizan este mecanismo para reducir la inflación cuando ésta se dispara y viceversa. Pero cualquier acción tiene efectos sobre el resto de elementos del sistema, con tiempos y magnitudes diferentes y no calculados.

Las acciones de los bancos centrales serían razonables si se tratara de de causas coyunturales, pero sería por lo contrario agravar la variabilidad del sistema si se tratara de causas naturales o estructurales. Estos requieren otro tipo de soluciones.

Sabemos que no existe un punto estable y que las diferentes palancas que utilizan los bancos centrales, como variar el precio del dinero o la liquidez, conduce inevitablemente a producir el efecto inverso. Deming demuestra que éste es el efecto que se produce cuando se está ajustando artificialmente un sistema que tiene una variabilidad natural: se incrementa la variabilidad de sus resultados como el IPC; así que al cometer este error cada vez necesitamos más actuaciones de los bancos centrales, agravando cada vez más el problema. El BCE es algo más sensato que la FED al haber mantenido el IPC estable en el 1 %, mientras la FED no ha parado de moverlo más abajo y más arriba.

Pero estamos hablando de un sistema complejo y como tal ha de tener dos cosas: interrelaciones entre sus componentes y un propósito común. ¿Sí?. Pues no me consta. Existen múltiples propósitos contrapuestos tanto geográficos como de componentes del sistema. Geográficos porque hay tres grandes polos que utilizan sus palancas con la intención de beneficiar a sus componentes: el BCE, la FED y Asia. Funcionales porque tampoco me consta que los intereses de los sistemas financieros coincida con el de los usuarios del sistema financiero: empresas y ciudadanos. Y los gobiernos a su vez con intereses limitados por tiempos entre elecciones.

Tenemos pues dos conclusiones previas:

1.- Las causas que son gestionadas y tuteladas frecuentemente por los bancos centrales tienen un origen estructural (variaciones naturales del sistema).

Las acciones gestionadas por los bancos centrales serían adecuadas con causas coyunturales, luego no se está aplicando la solución correcta.

2.- El sistema económico no tiene a nivel global un propósito común claro, sino múltiples propósitos geográficos (varios bancos centrales) y actores (personas, empresas, gobiernos y grupos financieros).

Acerca de Jordi Cabré

Jordi Cabré es Ingeniero Industrial, cofundador de Deming Collaboration, consultor y profesor en Calidad, Management, Estrategia y Sistémica. Autor e Investigador sobre liderazgo, sistémica y complejidad. Ex-director de calidad de IBM, Lucal Automotive y Agbar. Libros y ebooks publicados: http://www.amazon.com/Jordi-Cabré/e/B00859CVKU http://www.sigeiconsulting.com/ http://demingcollaboration.com/
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4 respuestas a Crisis o nuevo orden económico y social (II)

  1. No creo que sistema implique necesariamente la existencia de un objetivo común, sino que basta con que exista una interacción de los elementos de tal forma que ninguno pueda entenderse o controlarse sin tomar en cuanta sus interrelaciones.

    Por ejemplo, el clima terrestre es un sistema que pone en interacción las temperaturas, los flujos de aire, los mares y océanos, la atracción lunar, rayos cósmicos y hasta – según dicen – radiaciones procedente de la Vía Láctea.

    Pero ¿tienen estos elementos interrelacionados un propósito común? Ni siquiera creo que dicho propósito sea: dar un clima determinado a la Tierra.

    Por tanto, todas las economías y todos los organismos financieros me parecen una congregación más o menos caótica de sistemas que forman un sistema sin propósito común.

    ¿Qué opinas tú?

    Mhc

    • Jordi Cabré dijo:

      Cierto que un sistema no tiene necesariamente un propósito común, pero si vemos el cuerpo humano como sistema vemos que la interacción de sus partes, sin que ninguna sea protagonista, consigue una harmonía del conjunto con el propósito común de sobrevivir.

      Una orquesta es un ejemplo de sistema que me gusta poner de ejemplo, la interacción de sus partes tiene el propósito común de dar un concierto que guste al público.

      Un sistema organizativo debería, para asegurar la harmonía y su propia supervivenvia, tener un propósito común. (La supervivencia es opcional, claro) Si como ocurre en el sistema econonómico este propósito común no existe y cada uno va por su lado, el fracaso está asegurado. Además para mal de todos.

      Por esto creo que estamos en una situación de caos y deberíamos como “humanos” superar este sin sentido y buscar un espacio para el acuerdo que permita un objetivo común aunque sea de mínimos, la supervivencia.

      Hay sistemas “físicos” que tal vez no tienen este propósito común, o han llegado a un estado de caos. Pero entonces ¿Cómo se autoregulan? ¿Podemos llamar sistema a un conjunto de interacciones caóticas? La pregunta es casi filosófica.
      Jordi

  2. Hay mucho que debatir sobre el tema.
    ¿Cómo regular sistemas caóticos?
    La verdad que es un tema interesante, ¿lo abres en Linkedin?

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